La villa. 7 y 10 años. 4 Jugadores.

Mi primera generación en La Villa
Mi primera generación en La Villa

Esta tarde hemos jugado una partida a La Villa en familia.

Es un juego bastante curioso, sobre todo porque es el primero que me encuentro en el que se introduce el concepto del tiempo a través de generaciones de Meeples que en el transcurso de la partida van muriendo.

A mi peque de 7 años todavía le cuesta un poco este juego, ya que intenta que no se muera ninguno de sus jugadores (cosa harto difícil si quieres conseguir puntos, ya que se han de gastar unidades de tiempo en muchas de las acciones disponibles que te dan puntuación). Todavía recuerdo las primeras partidas  que jugamos el año pasado: se ponía muy muy triste e incluso se enfadaba cuando el juego te “obliga” a que el tiempo pase y tienes que mandar al cementerio alguno de tus Meeples.

La villa. A mitad de partida.
La villa. A mitad de partida.

Por otra parte, a cuatro jugadores la partida ha durado unas 2 horas, por lo que es cierto que al peque de 7 años es un juego que todavía le cuesta mucho y al que no quiere jugar habitualmente, ya que en cierto momento se harta de estar tanto tiempo sentado viendo qué hacen los demás cuando su objetivo está muy claro desde el principio: que ninguno de los suyos muera.

A mi otra enana, la de 10 años, también le cuesta un poco, ya que el recuento final de puntos se realiza teniendo en cuenta muchas facetas del juego, y a lo largo de la partida no es capaz de abarcar tanto abanico de posibilidades, centrándose únicamente en dos o tres focos de los aproximadamente 5 que hay.

Por otra parte, la parte de “la misa” les llama mucho la atención, y gastan muchos recursos para que sus Meeples entren a formar parte del Clero (lo cual es una fuente importante de puntos). Realmente creo que es la parte favorita del juego para mis peques, y como se realiza al final de cada turno, al menos  7 u 8 misas se celebran a lo largo del desarrollo de una partida.

Conclusión: es un juego bastante complejo que por la cantidad de focos para conseguir puntos y duración de las partidas, puede llegar a ser cansado para los más pequeños. Otras veces que hemos jugado con participantes de más edad resulta ser uno de los juegos más entretenidos de los que tenemos en el armario.

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