Torres. 7 y 10 años. 4 jugadores.

Torres. Edición a la jugamos.
Torres. Edición a la jugamos.

Torres es otro de los juegos que probamos este fin de semana mis peques y yo. No sé cómo definir muy bien la tipología de este juego, pero he leído por ahí que se considera un juego abstracto de estrategia, lo que cuadra un poco con la impresión que nosotros nos llevamos, ya que a mí me recordaba a las damas o el ajedrez. A ver, es que me cuesta un poco explicar este tipo de asociación: no son las mismas reglas, no es el mismo tipo de tablero, pero para hacer cada jugada tienes que hacer planteamientos similares a los que harías jugando a uno de estos dos juegos.

Lo de decir que es abstracto… pues ya me cuesta más asimilarlo, porque está bien ambientado en la época medieval, aunque es cierto que no hay una sensación de estar moviendo caballeros y rey a través de los castillos. Supongo que por eso entra dentro de la categoría de juego abstracto.

En cuanto a mis enanos, la verdad es que no se les hizo tan pesado como yo pensaba (quizás de forma egoísta, porque a mí el ajedrez se me hace eterno). Al principio tuve que ayudar un poco a mi hijo, sobre todo para que entendiera los textos de las cartas y las posibilidades de actuar que tenía con ellas a lo largo del juego; pero al final, ya tomaba él solito la decisión de qué cartas quería quedarse y cómo las iba a utilizar.

Mi hija, por el contrario, se familiarizó rápidamente con el juego, y lo disfrutó mucho mucho.

Torres. Otra edición del juego.
Torres. Otra edición del juego.

El problema que le vi a la partida es que empezamos como novatos, sin pensar demasiado bien las jugadas porque tampoco habíamos jugado ninguna vez y no sabíamos muy bien cómo interactuar con el juego, lo que nos pasó factura al final. Cuando íbamos por la mitad del segundo turno (son solo tres turnos con tres rondas cada uno), al menos yo, le empecé a ver color al juego, pero ya no pude adelantar a la persona que se sentó a jugar con nosotros y que ya había jugado tres o cuatro partidas al mismo. Seguramente, si volvemos a jugar, las puntuaciones serán totalmente distintas. Por cierto, me encantó que esta persona se sentara con nosotros a jugar y sin conocernos de nada, ya que a muchos les cuesta sentarse en una mesa de juegos con niños pequeños. Muchas gracias!!

Finalmente, decir que me parece un juego muy interesante, no muy vistoso, pero que a los que les gusta la estrategia pura y dura les puede entusiasmar. Es proclive a tener elevados tiempos de análisis-parálisis en función de los participantes de las partidas, pero si se consigue un grupo de jugadores ágil, creo que es un juego bastante entretenido y que a algunos niños que son más sesudos que otros, les puede gustar mucho.

Torres. Detalle de una partida a 4 jugadores.
Torres. Detalle de una partida a 4 jugadores.

Se me olvidaba comentar que la edición a la que jugamos estaba en alemán. La dueña del juego había puesto unas pegatinas encima de las cartas (que es el único elemento dependiente del idioma en todo el juego) con los textos en castellano: ¡asunto solucionado! Esta solución me subió bastante la moral, porque yo pensaba que era la única cutre que había hecho esto (con el Steam Park tengo así solucionado el problema del idioma en las cartas…). ¡Ya sé con seguridad que no soy la única!

¿Qué me decís de vosotros? ¿Habéis jugado a este juego? ¿Tenéis alguna otra solución a la barrera del idioma? No vale como solución comprárselo en un idioma que se entienda, que conste. ¿Qué os ha parecido?

Un comentario

  1. María José

    Parece un juego muy interesante y lo de las pegatinas para cambiar el idioma es muy buena idea . A mí me pasó algo parecido con una máquina para hacer manualidades pero el mismo kit incluía distintas pegatinas para pegarlas en función del país, quizá los fabricantes de juegos podían hacer algo parecido e incluirlas para que fuera más cómodo para los jugadores de distintos países y que no tuvieran que buscar las etiquetas e imprimirlas.

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