Panic Lab. 7 y 10 años. Primero 2 y luego 3 jugadores.

Panic Lab. Algunos componentes.
Panic Lab. Algunos componentes.

Hoy os voy a contar la partida que echamos la otra tarde a un juego rapidito que nos prestó un conocido: el Panic Lab.

Es un juego de búsqueda de concidencias que puede a llegar a ser muy muy lioso, ya que tienes que ir buscando en un círculo de cartas aquel bichito que coincida con el patrón que sale en los dados. El patrón tiene tres posibles combinaciones: tipo de bicho (largo o ancho), color del bicho (tonos rojizos o tonos azules) y decoración del bicho (a rayas o a lunares); se añade un cuarto dado para indicar desde qué parte del círculo se comienza la búsqueda y en qué sentido. Además, existen tres cartas de laboratorio, que al pasar por ellas se cambia una de las características del bicho (hay tres laboratorios, uno por característica). Por último, están las rejillas de ventilación, en las que los bichos se cuelan y saltan de rejilla a rejilla antes de ser encontrados…

Panic Lab. Los dados
Panic Lab. Los dados

Si os parece complicado el párrafo anterior, mejor no hablar de las reglas adicionales, como por ejemplo, que un bichito que pase más de tres veces por un laboratorio se autodestruirá en el cuarto laboratorio (en este caso, es el cuarto laboratorio la carta que debemos señalar como válida).

Las reglas del juego no son complicadas en sí mismas. Se entienden con facilidad y no tienen mucha enjundia. Una vez que despliegas el juego piensas “vaya chorrada a la que voy a jugar, mejor dejo que los peques ganen un poco para que no se traumaticen de primeras con el juego”, y varias cosas por el estilo, pero cuando te pones a jugar, te das cuenta de que dependiendo de las combinaciones que salgan en los dados hay algunas búsquedas que son totalmente mareantes!

Panic Lab. Partida a dos.
Panic Lab. Partida a dos.

Primero nos pusimos a jugar mi hija y yo, ya que el más peque estaba viendo una serie de dibujos en la tele y decía que cuando acabase el episodio se unía (en las fotos se puede ver la tele reflejada en el cristal… Los Caballeros del Zodíaco al poder!! jejeje)…

En nuestra primera partida a este Panic Lab, intenté tardar un poco en encontrar el bicho seleccionado por los dados, pero cuando mi hija me machacó en menos de 15 minutos (el que antes encuentre a 5 gana), me dí cuenta de que no es tan sencillo como parece. Algunas de las búsquedas incluso las tuvimos que repasar poco a poco, porque no nos poníamos de acuerdo en cual de las dos tenía razón en la elección hecha… lamentáblemente para mí, ella solía tener razón… Sólo hubo un escollo en su juego, y era el tema de que al cuarto laboratorio el bicho muere y hay que señalar el laboratorio en cuestión, así es que decidimos eliminar esa regla.

Además, viendo lo corta que se nos hizo la partida (y que mi otro peque había comenzado a ver el siguiente episodio de Saint Seiya), decidimos seguir cambiando un poco más las reglas y que la partida no finalizase hasta que no se repartieran todas las fichas de puntuación (que pueden ser unas 30), y luego se hacía recuento y ganaba la que más fichas tuviese. Esta partida sí que duró un poco más, y los resultados fueron más ajustados. Como desde el principio me puse las pilas… gané yo!

Luego mi hijo se quiso unir, y esperó pacientemente a que terminásemos la partida en curso. El comienzo fue difícil… evidentemente, el peque mayor es más rápido que el peque más peque, y eso “no es justo!”. Ains!

Panic Lab. Partida a dos.
Panic Lab. Partida a dos.

De nuevo, se impusieron nuevas reglas para paliar este problema (al fin y al cabo, la cosa consiste en disfrutar, no en machacar a uno de los participantes…). La nueva regla: el primero que lo encuentre lo señala y se lleva dos puntos, el segundo señala el que cree que es y se lleva un punto, y el último no se lleva nada. Resultado de esta regla: mi peque más peque copiaba rápidamente al primero y se solía llevar un punto por la cara… ¡mala regla! Protestas nuevamente por el tema de la justicia (“¡siempre se copia!¡Esto no es justo!”, etc, etc, etc).

Descartada esta opción, volvemos a aplicar nueva norma: el primero señala y se lleva dos puntos si acierta, el segundo tiene que buscar el mismo bicho en la rueda (hay dos cartas iguales por tipo de bicho). Resultado: el más peque siempre buscaba la pareja del que señalaba el primero y se seguía llevando un punto por la cara… ¡otra mala regla! Otra tanda de protestas por injusticia…

Panic Lab. Partida a dos.
Panic Lab. Partida a dos.

Busquemos más opciones… nueva norma: el primero señala y se lleva dos puntos si acierta (esta parte estaba clara desde el principio), el segundo tiene que buscar al siguiente bichito que cumpla con las condiciones de los dados como si el primero no existiera (pasando por laboratorios, rejillas y demás elementos) y se lleva un punto si acierta, y el último no se lleva nada. Muuuucho mejor!! Dónde va a parar!! Gracias a esta regla conseguimos echar un par de partidas bastante curiosas en las que el más peque pudo participar sin agenciarse puntos por la cara y disfrutar de las partidas.

Resumiendo: es un juego bastante entretenido, que si la diferencia de edad entre los participantes peques es muy elevada hace necesario la modificación de alguna de las reglas para que los más peques no se frustren en su primera partida. Por el resto, el tema es original (bacterias y virus en los laboratorios, manipulación genética, mutación de las especies… ) y da pie a muuuuchas conversaciones.  Los componentes muy divertidos y vistosos. Y la caja de lata me encanta porque es muy difícil que se amorfe (y digo difícil porque cosas más raras se han visto…) Vamos, que para ratos cortos es un juego muy entretenido!

¿Vosotros habéis jugado ya a este juego? ¿Qué os ha parecido? ¿Os gustan los componentes? Compartid vuestra opinión!!

 

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