Karuba. 7 y 10 años. 4 jugadores.

Karuba. Caja del juego.
Karuba. Caja del juego.

¿Qué es Karuba? ¿Un insulto? ¿Una palabra mal-sonante? Noooooo!! Es un juego de mesa divertido para toda la familia con una mecánica de juego curiosa y desconocida, al menos para mí.

Bicheando regalos de santo para mi peque, decidí que un juego de mesa podía estar bien. Me metí en la página en la que suelo comprar y comencé a buscar juegos que se ajustasen a mi presupuesto… y me encontré con Karuba. No había llegado a oír hablar de él, así es que busqué un poco de información sobre el mismo y pude comprobar que la temática era de tipo Tadeo Jones (por españolizar un poco los exploradores y no decir Indiana Jones): cada jugador toma el control de cuatro exploradores que llegan a las playas de una isla tropical. Durante el desarrollo del juego, se ha de conseguir que cada uno de estos exploradores, atravesando la selva y descubriendo tesoros por el camino, consigan llegar a descubrir los cuatro templos que estaban buscando. ¿Creéis que el tema puede llegar a interesar a los más peques? Síííííííííííííííí!

Karuba. Diamantes y pepitas de oro.
Karuba. Diamantes y pepitas de oro.

¿Cómo se consigue todo esto? Pues como en una especie de bingo, van saliendo fichas de caminos que cada jugador tiene que colocar en el tablero o utilizarlas para avanzar por los caminos que ya ha construido, optimizando los movimientos al máximo posible para ser el primer jugador en alcanzar los cuatro templos. Además, hay casillas que tienen tesoros “escondidos”, representados por unos cristales que a mis peques les han encantado porque para ellos son “diamantes y pepitas de oro”. Para los que también os gusta jugar con cacharros electrónicos (consolas, PC y esas cosas), a mí me recuerda un poco al Pipe Manía o Pipe Dream. en el que hay que ir haciendo un recorrido de tuberías para que pase el agua en función de las piezas que van tocando.

Karuba. Comienzo de la partida.
Karuba. Comienzo de la partida.

Lo que más les gusta a mis peques del juego es ser el primero, por eso de que vas “cantando” las casillas que se han de ir colocando en modo “bingo”. Lo que más pereza les da (a mí también me pasa, que conste) es tener que ordenar todas las casillas antes de comenzar la partida para luego no tardar mucho rato en encontrarlas para colocarlas. Yo pienso que ser el primero también les mola por el hecho de no tener que ordenar las casillas… ¡como nunca me han dejado ser primera, no puedo opinar, jejejeje!

El Karuba no da lugar a conflicto entre jugadores, ya que todos partimos del mismo tablero y no hay elementos comunes que consumir, por lo que la interacción entre los jugadores es casi nula. En lo único en que te influyen el resto de jugadores en la partida es en que puedes prestar atención a cuáles son los templos que todavía no se han descubierto para llegar el primero y llevarte más puntos al final de la partida.

Karuba. En mitad de la partida.
Karuba. En mitad de la partida.

En mi casa suele ganar mi peque mayor. No sé cómo lo hace (todavía no la he pillado haciendo trampas, cosa que no puedo decir del otro peque 🙁 ), pero al final de la partida siempre consigue tener algún punto más que el resto de jugadores y acaba ganando. Esto mismo le pasa con otros juegos, como Pequeños Grandes Reinos, que también tiene mucho de organización… ¡Si se aplicara con igual eficiencia en su habitación! Ains!

Karuba. Detalle del tablero.
Karuba. Detalle del tablero.

Como conclusión, decir que nos ha resultado un juego muy divertido, que hemos jugado muchas veces desde que lo tenemos. Nos ha ido bien tanto a dos como a tres y cuatro jugadores, y las partidas son lo suficientemente rápidas como para que te  queden ganas de repetir… y repetir!

Me ha resultado gratamente curioso que el Karuba está nominado al Spiel des Jahres 2016, así es que supongo que no seré la única a la que el juego le ha parecido fantástico. ¿Vosotros lo habéis probado? ¿Qué os parece?

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