¿Quién se esconde detrás de la puerta? 2 jugadores. 7 y 10 años.

Durante la partida
Durante la partida

Pues en una de estas sobremesas de fin de semana en la que nos dio por jugar, mis peques decidieron que no tenían suficiente cuando me fui a recoger la cocina del almuerzo y preparles la merienda, así es que cuando me asomé al salón para ver por qué no se estaban peleando me los encontré jugando a ¿Quién se esconde detrás de la puerta? Parece broma, pero es totalmente cierto que una madre se preocupa cuando hay demasiada tranquilidad en una casa… seguro que más de uno sabe de qué hablo.

Y volviendo a ¿quién está detrás de la puerta?, con este título algunos no sabréis de qué va el juego, pero si os digo que es igual al ¿Quién es quién? seguro seguro que a muchos de los de mi edad se les viene a la cabeza el anuncio del juego en la televisión, y seguro que además muchos de vosotros lo habéis tenido en alguna de sus versiones. Pues bien, ¿quién se esconde detrás de la puerta? es una versión de este juego con los personajes de la película Monstruos SA de Disney.

Este monstruo me gusta mucho!
Este monstruo me gusta mucho!

En el juego, cada participante elige una carta del mazo, que coloca tras la puerta giratoria que viene, y, por turnos, han de ir haciendo preguntas cuya respuesta solo puede ser Sí o No. Con estas respuestas van descartando personajes hasta que deciden “adivinar” quién se esconde detrás de la puerta. El jugador que no ha decido aún quién puede ser, tienen que decir uno al azar, de forma que incluso pueden empatar. El que acierte el personaje del otro jugador, se lleva su carta, y al final de las partidas (las que se quieran echar) gana el jugador con más cartas acertadas en su poder.

Esta tarde, sin que ellos lo supieran, me he puesto a escucharlos para ver qué tipo de preguntas hacían, y estaban las típicas aplicables a monstruos: ¿tiene tres ojos? ¿es chico o chica? ¿tiene dos brazos?, lo normal. Pero me he quedado alucinada cuando mi hija ha preguntado “¿tiene algo morado?”. ¡Toma ya pedazo de pregunta que se le ha ocurrido a la moza! Y va mi hijo y le responde “¿cualquier cosa como las gafas?”, ahí es donde ya me meaba yo de la risa escuchándolos a escondidas, porque la siguiente pregunta de mi hija ha sido evidente “¿tiene gafas?” ya la respuesta de mi hijo obvia: “Sí”.

Tiene un poco cara de mala bestia...
Tiene un poco cara de mala bestia…

El caso es que han echado un rato ellos dos solos divertido y sin peleas, que no es poco. Al final del juego le dan a un botón y la puerta gira, revelándole al adversario el monstruo escogido, por lo que no es posible hacer trampas ni hay discusiones. De lo mejor para que ellos se organicen y jueguen un rato solos.

El único problema es el recoger el juego, que ahí es donde empiezan las peleas y ninguno de los dos quiere ponerse. Al final, con la cantidad de fichas pequeñas que hay y la pelea de los dos, las fichas acaban debajo de la mesa, entre los cojines del sofá y en otros mil escondrijos que poco a poco van apareciendo. Pero merece la pena con tal de que ellos poco a poco aprendan a jugar sin peleas!

¿Tenéis alguna versión de este juego por casa? ¿Cuál de ellas? Animaos a contárnoslo!

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