La escalera encantada. 4, 7 y 10 años. 4 jugadores

La escalera encantada. Caja del juego.
La escalera encantada. Caja del juego.

El otro día tocó jugar en grupo con unos amigos de mis hijos bastante pequeños, por lo que decidimos escoger un juego bastante sencillo: La escalera encantada.

El juego está basado en un castillo en el que habita un fantasma. El fantasma está escondido al final de una escalera, y para nada se espera que unos intrépidos jugadores vayan a subir por dicha escalera. Para ello, se ha encargado de encantar la escalera, de forma que en cualquier momento, los jugadores se convertirán en fantasmas, todo blanquitos. El primer jugador que llegue al final de la escalera, podrá asustar al fantasma y ganar la partida.

La escalera encantada. Componentes.
La escalera encantada. Componentes.

La puesta en escena de La escalera mágica es la más sencilla del mundo: desplegar el tablero, sacar los cuatro marcadores de color, los 4 fantasmitas y los 4 peones de jugador. Ya. Solo hay una pequeña pega, y es sacar los peones de los fantasmas… el peón se une al fantasma mediante un imán por dentro del fantasma, y a veces hay que sacudir con mucha fuerza al fantasma para conseguir despegar al peón de su interior. Pero es más cuestión de maña que de fuerza… una vez que le coges el tranquillo al movimiento, se hace mucho más fácil. Y si no, que se lo digan a nuestros peques, que a veces dan tales porrazos a los pobres fantasmas que el peón sale inmediatamente despedido!!

La escalera encantada. Quién es quién?
La escalera encantada. Quién es quién?

La mecánica del juego, sencilla como ella sola. Se tira el dado. Si sale un número, se mueve un peón o fantasma tantos escalones como marque el dado. Si por el contrario sale un fantasma y hay peones que todavía no se han transformado, se transforma un peón a elección del jugador. Finalmente, si sale un fantasma en el dado pero ya no hay peones sin transformar, se intercambia la posición en la escalera de dos fantasmitas, a elección del jugador. La gracia del juego está en que, cuando todos los jugadores han sido transformados, puede que pierdas de vista tu peón y comiences a mover otro que no es el tuyo.

La escalera encantada. Al fantasma le mola el resultado...
La escalera encantada. Al fantasma le mola el resultado…

El aspecto visual es bastante bueno. Un tablero sencillo y con dibujos infantiles. Los peones y fantasmas de una calidad estupenda. A mí el peón naranja no me gusta. Lo habría puesto morado, por ejemplo, pero es cuestión de gustos y el color no queda mal con el conjunto. La ficha de recordatorio de color del jugador un gran acierto, por cierto.

El laberinto mágico es un juego infantil, puramente infantil. Mis peques ya no disfrutan de él, porque es bastante difícil que pierdan de vista su peón incluso estando transformado en fantasma. Teniendo en cuenta que el juego está recomendado para mayores de 4 o 5 años (dependiendo de la web en la que consultes), y viendo que a mi peque de 7 años ya le queda pequeño el juego… pues no lo considero una inversión rentable, la verdad.

La escalera encantada. Esa miradita!
La escalera encantada. Esa miradita!

Y para la presentación del juego, un micro -relato para contárselo a los jugadores, por si os sirve.

Historia para la presentación de la torre encantada

Érase una vez un grupo de niños un poco traviesos que se enteraron de que en la torre del castillo que había cerca de sus casas había fantasmas.

Todo el mundo le tenía mucho miedo a los fantasmas, pero como ellos se creían que eran muy valientes, decidieron subir hasta arriba del todo de la torre para demostrarse los unos a los otros que no tenían nada de miedo.

Cuando los fantasmas los vieron entrar, decidieron darles un susto de muerte para que los dejaran en paz y no volvieran a su torre… y así fue. A medida que los iban asustando, los niños se fueron transformando en fantasmas.

El primero en llegar arriba se puso a gritar de alegría, pero sus compañeros, al verlo, se quedaron aún más blancos que lo que ya eran (puesto que se habían transformado todos en fantasmas) al darse cuenta de que no sabían cual de sus amigos era porque no se le veía la cara, ni los pies, ni las manos… era un fantasma!!

Todos se pusieron muy muy tristes, y a los fantasmas de la torre les dieron tanta pena, que los volvieron a convertir en niños a condición de que nunca, nunca más, volvieran a pisar aquella torre.

Y colorín colorado…

Lo bueno que tiene la escalera encantada es que, por su sencillez, es un juego que ellos solos pueden sacar, jugar y recoger sin la necesidad de que un adulto los supervise.

Aún así, sigo prefiriendo juegos en los que disfruten tanto adultos como niños, por lo que no creo que lo hubiese incorporado a mi ludoteca ni aún cuando mis peques eran más enanos.

Nota: Las imágenes de esta entrada han sido tomadas de la web de Devir en Chile. Si hay cualquier problema con su utilización por derechos de autor, se eliminarán de la entrada en cuanto seamos informados. Gracias.

¿Vosotros habéis probado La escalera encantada? ¿A vuestros peques les gustó? ¿Os atrevéis con un micro-relato? Dejad vuestros comentarios!

Fotos de la escalera encantada

Los componentes de este juego son especialmente susceptibles para usar nuestra imaginación gráfica… ¡compartid vuestras fotos con nosotros!

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