Golf and Roll. 4 jugadores. 11 y 8 años.

Golf And Roll. Portada
Golf And Roll. Portada

El pasado viernes estuvimos echando unas partidas con los amigos de Queremos Jugar en la Ranilla y había un montón de juegos nuevos en sus cajas listos y preparados para ser demostrados en las VIII Jornadas de Juegos de Mesa. Mucho donde elegir, y poco tiempo para jugar, así es que mirando y mirando las cajas disponibles nos decidimos por un juego en formato pequeño, un tiempo de partida no demasiado largo y con unas ilustraciones tipo dibujo japonés que me resultaron graciosas: el Golf And Roll.

No es que yo sepa mucho de golf… ni mucho ni poco, más bien nada de nada. Creo que lo más parecido a un campo de golf que he pisado ha sido un circuito cutre de minigolf al que llevé a los peques una vez, y mientras ellos jugaban me quedé en el bar tomándome una cerveza. Al final ni me acuerdo quién ganó, solo sé que uno de ellos salió con un ojo hinchado  por el palazo que le habían metido mientras otro de los jugadores intentaba darle a la bola con estilo “cazador de mariposas”, pero eso es otra historia.

Golf And Roll. Aprendiendo a jugar en el primer hoyo
Golf And Roll. Aprendiendo a jugar en el primer hoyo

El caso es que cuando abrimos la caja (eso que ahora se llama hacer un unboxing) con ese olor a plástico nuevo recién desprecintado… fue una gozada! Y ahora tocaba lo peor: leerse las instrucciones. Al principio una pequeña introducción a la nomenclatura del mundo del golf, contenido de la caja y al lío con las reglas de la partida. 16 páginas de instrucciones muy muy condensadas pero con varios ejemplos bastante ilustrativos. Un poco serias desde mi punto de vista, pero útiles.

En Golf And Roll somos unos jugadores de golf que van a jugar unos cuantos hoyos y debemos conseguir mejor puntuación que el resto de jugadores. ¡Como la vida misma! Cada uno de los hoyos se van formando con una serie de cartas de campo, de green y de bandera, las cuales se van robando de un mazo y hacen que en cada partida sean diferentes. Al final de cada hoyo se resta del número del par (número máximo de golpes en el que se supone que puedes meter la bola en el agujero, que como culturilla general se llama embocar) del número de golpes que cada uno hemos dado y nos llevamos la diferencia en forma de puntos positivos o negativos. Al final de la partida gana quien más puntos positivos tenga.

La puesta en escena del Golf And Roll es bastante sencilla. Barajar los tres mazos de tipo de campo por separado, montar el hoyo que vayamos a jugar, repartir los personajes y los palos y listo! El resultado es bastante curioso y a mí me resulta muy simpático el resultado.

Golf And Roll. Durante el segundo hoyo
Golf And Roll. Durante el segundo hoyo

La mecánica del juego es simple. Escoges un palo para golpear la bola con mucha fuerza, fuerza media o floja, eliges uno de los tres dados de colores para la distancia (rojo para larga distancia, amarillo para distancia media y verde para distancia corta), una vez que has calculado la distancia, tiras otro dado (esta vez blanco) para ver si has apuntado bien o no. En función del tipo de terreno desde el que has golpeado la bola se te exige un número mínimo en la tirada. Si lo igualas o superas has apuntado perfectamente. En caso contrario, tu tiro tendrá problemas, y tu bola caerá en arenas movedizas, o se saldrá de la pista o cosas por el estilo que harán que tu siguiente tiro sea más complicado. En el manual viene muy bien explicado qué ocurre en cada caso y que se exige en cada tirada.

Golf And Roll. El tercer hoyo es muy cortito
Golf And Roll. El tercer hoyo es muy cortito

El aspecto visual es agradable, simpático, tierno… no sé muy bien como definirlo. Es uno  de esos juegos que cuando lo ves sobre la mesa piensas “¡qué bonito!”, aunque el tema no te guste nada. El hecho de que yo sea un poco adicta a las series de dibujitos japoneses tipo Candy-Candy (esos ojazos que ocupan la mitad de la cara del personaje, por ejemplo, o esas personas que son mayores porque tienen el pelo blanco pero que tienen menos arrugas que sus nietos…) quizás tenga un poco que ver en esta apreciación, no lo niego, pero es que es ¡tan mono!

Al final jugamos unos tres hoyos en cosa de media hora (otra cosa buena, juegas el número de hoyos que se decida, y así se puede ajustar la duración de la partida). La mala suerte me persiguió al golpear la bola, porque siempre me salían tiradas en las que no apuntaba bien, aunque luego me libraba con la siguiente tirada de los problemas. Acabamos en empate. Un rato muy bueno y todos contentos!

Si queréis ver la ficha completa del Golf And Roll, haced clic aquí.

¿Habéis probado el juego? ¿Os venís a las VIII Jornadas a probarlo? Dejad vuestros comentarios!

 NOTA: mi peque acaba de ver que estoy escribiendo esto en el blog y se está partiendo de risa al recordar como siempre que yo tiraba se me iba la bola por peteneras al otro lado del campo de golf… Anécdotas que contarán a sus hijos! Ya me lo estoy imaginando: “tu abuela, con un solo dado, cruzaba todo el campo con una bola y se pasaba tres pueblos del hoyo…”. Supongo que los pondrán antes en contexto, porque sino suena un poco raruno…

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