Murano. 2 jugadores. 13 años.

Murano. Caja del juego
Murano. Caja del juego

Y siguiendo nuestro recorrido por juegos ambientados en ciudades que nos traen buenos recuerdos, nos hemos hecho con este juego: Murano.

El juego nos evoca recuerdos de veraneo, calor pegajosa, talleres de vidrio, vaporetos, góndolas y canales y olor a mar y a salitre.

¡Aquí os dejo con lo que nos ha parecido el juego!

Ambientación de Murano

Sobra decir que el juego está ambientado en Murano, un conjunto de siete islas situado muy cerca de Venecia, que es bastante conocido por los cristales de fabricación artesanal que posee. Al estar dividido por canales, las góndolas también son en esta localidad una pieza fundamental para el transporte tanto de personas como de mercancías.

En el juego encarnamos a hombres y mujeres de negocios que tratarán de convertirse en los más prestigiosos mercaderes del lugar. Además de la construcción de fábricas de cristal, edificios y tiendas, tendremos que tratar de atraer y colmar las necesidades de varidas y acaudaladas personalidades que visitan las islas en busca de tesoros artísticos. Si conseguimos estar a la altura de sus altas espectativas, obtendremos la fama y la gloria, obteniendo la victoria en el juego.

Puesta en escena

Murano. Todo preparado para dos jugadores
Murano. Todo preparado para dos jugadores

En este juego, el lado del tablero por el que se desarrollará la partida depende del número de jugadores que participen en la misma. A dos o tres jugadores, se ha de colocar por la cara en la que la isla “Sacca Serenella” es un espacio vacío para apilar cartas, mientras que en partidas a cuatro jugadores, se utilizará el otro lado del tablero.

Una vez que hayamos colocado el tablero por su cara correspondiente en el centro de la mesa, colocaremos una góndola en cada espacio de acción existente alrededor de las islas en el que haya dibujado un ancla. La parte delantera de cada góndola ha de colocarse para que avance en sentido contrario al de las agujas del reloj. La góndola roja puede colocarse en cualquier espacio.

Murano. Un paseo en góndola
Murano. Un paseo en góndola

Cada jugador recibe los 8 gondoleros de su color y todos sus marcadores, así como cinco monedas de oro. Se ha de colocar un gondolero en el marcador de puntuación en el espacio cinco, y dos gondoleros en la reserva general del tablero. Los otros cinco gondoleros se los queda el jugador.

Se separan las losetas por el color de su reverso: las tiendas son blancas, los palacios amarillos, las calles grises, las fábricas de vidrio verdes y los edificios especiales rojos. Se barajan las losetas blancas, amarillas y grises (las verdes y rojas son todas iguales) y se colocan bocabajo en sus espacios correspondientes en la isla de “S. Giacomo e S. Maffio”. La pila de losetas de calles (grises) se divide en dos montones más o menos iguales.

Por último, se mezclan las cartas de personaje y de edificios especiales por separado, se retiran cinco cartas de personaje al azar y se devuelven a la caja sin mirarlas, y ambas pilas de cartas se colocan cerca del tablero (a cuatro jugadores) o en el mismo tablero en partidas a 2 o 3 jugadores.

¡Pues ya está todo listo! Si conseguimos guardar cada tipo de loseta en bolsitas individuales, todo esto se hace en un pispás.

Mecánica del juego

"Murano.

En Murano, cada jugador realiza una acción, la ejecuta y pasa al siguiente jugador, siguiendo el sentido contrario a las agujas del reloj, hasta que se den las condiciones de fin de la partida.

Comenzando por el jugador inicial, en su turno un jugador debe mover una o más góndolas bien para realizar una acción bien para pasar.

Para mover una góndola se ha de recordar que solo puede haber una góndola en cada espacio de acción y que una góndola no puede adelantar a otra. La primera góndola que muevas no tiene coste, pero a partir de la segunda góndola que quieras mover cuesta una moneda, y la tercera dos, y la cuarta tres, y así sucesivamente. La única acción que realizará el jugador será la de la última góndola que mueva, pero mover el resto de góndolas puede servirle para desbloquear una acción que se encontraba ocupada al principio de su turno.

Si el jugador decide pasar, cogerá una moneda de oro de la reserva general y moverá una góndola siguiendo las restricciones de movimiento explicadas anteriormente, pero no realizará ninguna acción.

En función del lugar en el que situemos la última góndola que hayamos movido, tendremos opción de realizar la acción de esa loseta o no. Las acciones a realizar en cada loseta vienen detalladas en las instrucciones.

El final de la partida llega cuando se han acabado dos pilas de losetas diferentes. El jugador que desencadena el final de la partida, termina su turno de forma normal y a partir de ahí, el resto de jugadores disponen de un último turno antes de la finalización total de la partida. En este último turno, cuando se compra un edificio, éste puede ser colocado inmediatamente en el tablero.

Murano. Recuento de puntuación final
Murano. Recuento de puntuación final

Es el momento de calcular la puntuación total de cada jugador. Comenzando por el jugador que ha desencadenado el final de la partida, se van revelando las cartas de personaje una a una. Por cada una de ellas, se elige una isla y un gondolero en esa isla, se calcula la puntuación alcanzada y se avanza el gondolero que hace de marcador de puntos de victoria.

Tras la puntuación de las cartas de personaje, se recibe un punto de victoria por cada Gondolero situado en una isla y al que no se le haya podido asignar ninguna carta de personaje (es decir, no hayamos puntuado anteriormente con él).

El jugador con más puntos de victoria es el ganador, y en caso de empate, el que más oro tenga.

Aspecto visual

Murano. Isla completa
Murano. Isla completa

Es bonito. No llama la atención por tener elementos espectaculares ni por unos dibujos con un arte diferente o espectacular, pero el conjunto de los elementos lo hacen sencillo y bonito.

Al comienzo de la partida el tablero puede parecer algo soso con las islas marrones y poco más… pero a medida que vas jugando y se van colocando las losetas de edificios y calles, y se van controlando edificios e islas, el tablero se va llenando de colorido y el conjunto mejora una barbaridad estéticamente.

Además, esas góndolas pequeñitas que son el motor del juego hacen que el conjunto sea realmente adorable. Nos encantan los meeples tematizados, y con las góndolas lo han hecho genial desde mi punto de vista.

Murano. Cristales de las fábricas de cristal
Murano. Cristales de las fábricas de cristal

Por otra parte, las acciones del tablero no están demasiado sobrecargadas y tienen todo la información necesaria para hacerlas independiente del idioma, lo cual es de agradecer en juegos que no han sido traducidos a nuestro idioma.

En resumen, el juego recién puesto en mesa te llama la atención por las góndolas, y una vez avanzada la partida, vas viendo cómo el tablero se va pintando de colores y visualmente cada vez es más atractivo.

Murano. Posible gondolero

Pero no todo van a ser alabanzas… vamos a poner una pega: si los meeples de los gondoleros en vez de peones cabezones también tuvieran forma de señor con gorrito y remo, ¡ya lo habrían bordado totalmente! 

La imagen que aquí os dejo la he obtenido en un página en la que se describe el proceso de diseño de una de las expansiones del Túscani, y este meeple está pensado para ser un granjero dentro del juego. Ahora bien, quizás retocando un poquito la inclinación del sombrero, no me digáis que no cuadra perfectamente con la imagen de un gondolero… 

Pero quitando mis caprichos de gondolero… ¡nos encanta el conjunto visual de este juego!

Experiencia personal

Murano. Otra isla completa
Murano. Otra isla completa

Tanto a mi peque mayor como a mí es un juego que nos ha gustado mucho.

Las reglas son sencillas y rápidas de explicar, y las acciones a realizar no son para nada complicadas. Todo se adereza con un poco de azar a la hora tanto de conseguir edificios como cristales, pero en su justa medida que hacen que el desarrollo de la partida no se vea influenciado en demasía y te de la sensación de que es el azar el que rige el resultado de tu puntuación.

Las partidas no son largas, por lo que al final del juego no te quedas con la sensación de que te han metido una paliza. Aunque tampoco es como para encadenar varias partidas.

Murano. Gondoleros a la espera de ser contratados
Murano. Gondoleros a la espera de ser contratados

A dos jugadores funciona perfectamente. A más jugadores no hemos tenido la oportunidad de probarlo, así es que no os puedo decir mucho más a este respecto.

Por nuestra parte, muy recomendable si os gustan los euros con no demasiada fritura de neurona.

¿Que nos contáis vosotros? ¿Conocíais este juego? ¿Os llaman la atención los juegos ambientados en localizaciones en las que habéis estado? ¡Dejad vuestros comentarios y compartidlo con nosotros!

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